lunes, 23 de enero de 2012

¿Cuándo acudir a AT? (II)

Si a los 18 meses:
  • No camino aunque sea de manera titubeante.
  • No incremento mi vocabulario ni nombro objetos familiares como pelota, nene, pan...
  • No reconozco ni señalo las principales partes de mi cuerpo.
  • No comprendo instrucciones ni frases sencillas.
  • No comienzo el juego imitativo.
  • No comienzo a reconocerme en el espejo.
  • No garabateo en un papel, ni muestro interés en los dibujos de los cuentos infantiles.
Si a los 24 meses:
  • No tengo una marcha autónoma.
  • No subo escaleras a cuatro patas ni tampoco agarrado de la mano.
  • No chuto una pelota.
  • No realizo frases de 2-3 palabras, no digo mi nombre, ni comprendo instrucciones complejas (pon la pelota en la mesa, dale la pelota a mamá...), es decir,   no utilizo el lenguaje con intención comunicativa.
  • No puede masticar alimentos sólidos.
  • Permito irme con cualquier persona, aunque sea desconocida.
  • No muestro atención conjunta.
Si a los 3 años:
  • No subo o bajo un escalón solito ni empiezo a alternar las piernas al subir las escaleras.
  • No soy capaz de subirme y bajarme del triciclo ni comenzar a pedalear.
  • No puedo mantenerme unos segundos a la pata-coja o saltar levantando ambos pies del suelo.
  • No emparejo formas o colores.
  • No hago trazos ya definidos.
  • No colabora activamente en el vestido o desvestido.
  • No comienzo a comer solito, utilizando los cubiertos.
  • No comprendo los relatos sencillos, no utilizo oraciones de 3 ó 4 elementos con sentido, o no formulo preguntas del tipo: "¿por qué?", "¿ésto qué es?"...
  • Sólo digo algunos verbos, pero no incluyo artículos ni adjetivos.
  • No soy capaz de expresarme con el "yo" señalándome a mí mismo.
  • No realizo el juego simbólico y me gusta jugar solo.
  • No controlo esfínteres, ni pido ir al baño.
  • No muestro una variedad de emociones durante el juego.
Otros signos de alerta a cualquier edad:
  • Miedos exagerados.
  • Timidez extrema.
  • Comportamiento repetitivo e invariable sin funcionalidad.
  • Conductas de aislamiento.
  • Caminar de puntillas cuando ya he adquirido la marcha autónoma.
  • Lenguaje repetitivo o fuera de contexto.
  • Conductas que interfieran en las Actividades Básicas de la Vida Diaria (alimentación, aseo...) o en el juego funcional.

6 comentarios:

  1. esto es muy interesante Raquel!!! gracias por compartirlo!! lo tendré muy en cuenta!!

    besos

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  2. Sí que lo es, sí...Un abrazo y gracias por pasarte!!

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  3. Me ha parecido muy útil e interesante este post. Cuando tienes hijos (o alumnos) es importante tener ciertas ideas de lo que es normal (o no ) en un niño para saber si es necesario ponerse en contacto con un profesional y pedir ayuda.
    ¡Gracias por compartirlo!
    Un abrazo!!

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  4. Hola Laura. Dudé si ponerlo o no, porque lo último que me gustaría es crear alarma, pero la importancia de una intervención temprana acabó por decidirme. Los profesores tenéis una labor de detección precoz muy importante porque pasáis mucho tiempo con los alumnos y los conocéis bien. De hecho, nos llegan más niños derivados de las escuelas infantiles y coles que del mismísimo pediatra. Muchas gracias por pasarte. Un beso.

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  5. Hola Raquel soy chenchu me gustaria mucho que me dieras permiso para poner esta entrada en el blog naturalmente con tus creditos del blog :D

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    1. Por supuesto que sí Chenchu, es material para difundir. Cuanta más gente lo conozca, mejor. Un besito.

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