jueves, 8 de marzo de 2012

El equipo técnico: mis compañeras

Cuando era un chocho loco de 18 años y me imaginaba la mujer que sería con 28, fantaseaba con la idea de que para entonces, mi vida estaría tan colocada que todos mis sueños se habrían cumplido. La misma vida se ha encargado de mostrarme lo totalmente ingenua que era siendo adultescente (que es una chica que ya no es adolescente, pero tampoco adulta del todo). Sin embargo, pienso en todos los momentos que compartimos a diario y siento que soy muy injusta cuando me lamento de todo lo que aún no ha llegado y no valoro todo lo que sí he recibido. ¿Cómo era aquello de que si lloras por haber perdido el Sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas?. Tengo grabadas en mi retina tantas imágenes de nosotras en estos años que no cabrían ni en mil álbumes de fotos. Nos veo yendo a trabajar con fiebre, con úlceras en los ojos, con dolorosas contracturas, con la preocupación de hacer la cuadratura del círculo para llegar a fin de mes, con la inquietud del primer día de trabajo en un nuevo sitio para algunas, con la tristeza del último para otras, con terribles migrañas, con la espalda rota, con la mente puesta en el sobrino que va a nacer lejos y que no sabemos cuándo podremos abrazar, con mil cursos en la cabeza que queremos hacer porque nada nos parece suficiente (aunque pagarlo suponga renunciar a ese vestido tan bonito o a esos pendientes que parecen llevar nuestro nombre), con esos informes que no se acaban nunca, con el agobio de una tediosa mudanza, con esa ayuda al alquiler que no acaba de llegar, incluso, con el alma rota porque aún hay muchos hombres que todavía no aman a las mujeres como merecen.
Nos veo con todo ello y nos veo igualmente dejándolo aparcado en la puerta al entrar cada día a trabajar. Nos veo sobreponiéndonos ante la adversidad, creciéndonos, yendo a por esa llave del vestuario juguetona que nunca aparece y saliendo siempre con la mejor de las sonrisas para recibir al motor de nuestro día a día: nuestros niños. Y ahí sí que nos olvidamos de todo y sacamos lo mejor de cada una de nosotras para ofrecérselo a ellos, que todo nos lo dan sin pedir nada a cambio. Hacemos nuestro el dolor inconsolable de sus papás, pero también la alegría de los pequeños grandes logros de sus hijos y la esperanza de un futuro mejor en el que ellos mismos puedan ser los protagonistas de sus propia vida sin limitación alguna. Veo esos ojos de nuestros niños, cargados de bondad infinita y veo también los de sus padres llenos de inmensa gratitud. Nos veo acudiendo al niño que todas llevamos todavía dentro para que juegue con nuestros pequeños, nos veo divertidas, inventándonos historias extraordinarias, gamberras, felices, deseando reencontrarnos tras las vacaciones, dulces y amorosas, nos veo estudiando sin parar, investigando, dándonos soporte emocional, preguntando nuestras dudas sin miedo a ser juzgadas, proponiendo nuevas ideas, nos veo creando ilusionadas, nos veo desafiando al cansancio con bases de maquillaje y litros de coca-cola, nos veo cómplices, amigas, dándonos mil abrazos y besos de caramelo, nos veo sabiendo leernos con sólo mirarnos a los ojos...Pienso en todo esto y no dejo de emocionarme...
Por eso, dentro de otros diez años, cuando acuda de nuevo a todas esas fotos que nos hacemos y en las que no hay ni una en la que no salgamos sonriendo, no me cansaré de recordar que hubo un tiempo maravilloso que compartimos juntas y que al menos uno de mis sueños sí se cumplió: el de trabajar en un equipo como éste. Muchísimas gracias por enseñarme tanto cada día...






20 comentarios:

  1. Madre mía, qué entrada tan bonita!!
    Tienes que sentirte muy orgullosa, de tener un trabajo al que te dedicas en cuerpo y alma, totalmente vocacional. De llegar y salir de él cada día con una sonrisa. Te admiro y te envidio a la vez por ello.
    No conozco a tus compañeras, pero leyéndote a ti, tenéis que ser todas gente maravillosa.
    Un fuerte abrazo!

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    1. ¡Qué va! somos todas muy normalitas (aunque con el puntito de locura necesario para trabajar en esto), pero yo lo he pasado tan mal en otros trabajos con un ambiente que daba miedito que ahora valoro muchísimo tener unas compañeras como las que tengo, es todo un privilegio trabajar con ellas y aprender algo nuevo cada día de cada una. Yo también admiro y envidio la aventura en la que estás tú embarcada. Un abrazo grandísimo para ti.

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    2. ¡Cielos, que horror tus trabajos anteriores!

      ¿Era un cementerio por la noche?, ¿todos eran monstruos?

      ¡No se lo deseo a nadie!

      pero me alegro mucho, MUCHÍSIMO por tí y tus compañeras de ese ambiente global terapeútico, que en otros no hay. Y lo sabes, que me alegro.

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    3. Jajaja!! creo que en un cementerio por la noche hay mejor rollo que en otros sitios que he conocido ;) Vente con nosotras Ló, que te lo vas a pasar pipa. Un besote.

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  2. ay compañerita!!! una vez más me dejas sin palabras...
    aunque creo que no hay palabras que describan lo que ya te he dicho de otras formas...aún así...
    Te quiero taaaaaanto!!!

    Tenemos mucha suerte de estar todas tan conectadas tanto a nivel profesional como personal.

    Un besote mis Chicassss!

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    1. Yo también te quiero compañerita!!y me emociono cada vez que hablo de vosotras. Lo mejor de este ambiente de trabajo es que creo que también es terapéutico para nuestros peques y muy agradable para los papás,que se sienten muy acogidos en un centro tan familiar. Besitos.

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  3. Con los compañeros/as de trabajo compartimos muchas horas de nuestros días, mas incluso que con algunas personas de nuestra familia. Por eso es tan importante la conexión con las personas con las que trabajamos.
    Yo tuve la suerte de tener buenísimas amigas y amigos en mi penúltimo trabajo, personas a las que siempre recordare con mucho cariño.
    Así es que se lo importante que es lo que nos cuentas y el buen equipo que habéis creado.
    Y me alegra mucho saber que hay personas que se esfuerzan tanto por dar lo mejor a los demás.
    Felicidades para todas por ser como sois.

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    1. Tienes toda la razón Maribel, esa conexión especial es fundamental, sobre todo cuando trabajamos con una población que está pasando por situaciones delicadas. Un abrazo.

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  4. Que el entusiasmo sea la savia que llene tu trabajo y el de todas tus compañeras, y que sirva también para fortalecer tu día a día en todas tus facetas de la vida. Aliméntalo bien para que nunca te falte.Yo haré fuerza, mucha fuerza.-.

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    1. Pues sí, que no nos falte nunca ese entusiasmo y esa motivación, aunque toda la fuerza que se mande nos viene muy bien :) Un beso!

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  5. Yo que tengo la suerte de conocer "in person" a algunas de tus compañeras, se que te quedas corta. El ambiente en el trabajo es muy importante y que haya sintonía y camaradería, pero en vuestro caso, que sois todas tan estupendas personas, es que no puede ser de de otra forma.
    Bss para C. y A., que hace mucho que no tenemos que ir corriendo a verlas con el tete.

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    1. Pero eso es porque tete está fenomenal, así que le doy esos besos de vuestra parte pero no os queremos ver por allí en muuuucho tiempo ;) Abracitos.

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  6. Hola guapa¡Me puedes pasar el link de tu entrada con las pautas de alimentación?Gracias¡

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    1. Hola guapa, creía que lo había puesto en tu blog. Es éste: http://unaterapeutatemprana.blogspot.com/2012/02/actividades-de-la-vida-diaria.html
      Espero que te pueda ayudar en algo, si no, escríbeme a unaterapeutatemprana@gmail.com y hablamos.
      Besos

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  7. buuff Raquel... se me han salido las lágrimas... como me he acordado de todas y cada una de mis compañeras de la guarde... para mi son modelos a seguir y aprendo tanto de ellas, realmente soy muy afortunado por tenerlas a ellas y por trabajar con ellas. y como me doy cuenta de todo lo que he recibido y no lo valoro como debería... hoy he tenido un problemilla, y eso me ha puesto en mi sitio, o por lo menos creo que ha sido así. las quiero un montón, y cada día las quiero más. un beso

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    1. Es una suerte poder sentirte cómodo en tu lugar de trabajo y si además aprendes de las personas con las que compartes tantas horas es muy enriquecedor. Seguro que ellas también están encantadas de la vida contigo!. Un besito.

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  8. Cada día entro en tu blog pensando con ilusión, ¿qué habrá puesto hoy? y...¿sabes una cosa?, todavía no ha pasado un día en el que después de leer tus post no piense...QUÉ GRANDE ES Y QUE SUERTE TENGO DE TENERLA CERQUITA... gracias por hacerme llegar tantos sentimientos y tantas emociones a través de tus palabras.
    Si, soy una de las personas que entro cada día a trabajar con una enorme sonrisa por tener la suerte de encontrarme no sólo con grandes profesionales, sino con grandes personas que te hacen sentir cada día especial y única.
    Mil gracias y millones de abrazos a todas mis pequeñas- grandes compañeras!!!

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    1. Ay compañerita, tú sí que me emocionas a mí. Trabajar contigo es un aprendizaje de cosas bonitas constante. Me llena plenamente trabajar con vosotras y cada día os quiero un poquito más si cabe. ¡¡Un abrazo!!

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  9. aaayyyy compañerita/amiga!!!!!!!!como me encanta leer esta carta una y mil veces...... me siento tan pero tan tan identificada contigo que hasta me da miedito...!!!!!ajajajaja
    ME ENCANTA TU BLOG!!!!!!!!!!y tu por supuesto, es una iniciativa unica que solo tu podrias llevar.
    un besote enorme!!!!!!!!!!

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    1. Si es que estamos muy conectadas amiga. En cuanto al blog, sin vuestras aportaciones y vuestra energía positiva no habría sido posible :) Un beso.

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