lunes, 26 de marzo de 2012

¿Hay que esperar?

Hace unos días, buceando por blogs de maternidad, me encontré con una preocupada mamá que contaba cómo su hija de 18 meses llevaba tiempo teniendo caídas frecuentes e incluso había observado en ella cierta tendencia a caminar de puntillas. Le había consultado al pediatra y no le había dado demasiado importancia, aunque sí le comentó que parecía tener poca musculatura en los miembros inferiores (mencionó la palabra atrofia) y que esperaría a la revisión de los dos años para decidir si estudiarla más en profundidad o no. Desde mi punto de vista, la pediatra no debería haber mencionado la palabra atrofia, porque lo que hizo esta mamá (como hubieran hecho muchas) fue meterse en Internet y encontrarse un panorama que la dejó más intranquila todavía. Muchas otras mamás, le respondieron con comentarios bienintencionados y contándoles experiencias sobre hijos que también se caían cuando empezaron a andar y ahora no hay quien los pare porque son grandes corredores. Una de las cosas que más angustia le ocasionaba a esta mamá, es que se sentía incomprendida por su entorno que la tachaba de exagerada. Sus lectoras la animaban a tener paciencia, observar la evolución de la nena y esperar a la siguiente revisión porque cada niño tiene su ritmo. No me pude resistir a dejar un comentario en su blog. Sobre todo, porque no dejaba de pensar en tantas madres de mi Centro a las que he visto llorar lamentándose de que durante mucho tiempo fueron tratadas por familia o profesionales varios, como si estuvieran locas por sospechar que a sus hijos les ocurría algo y nadie les hizo caso. Mi comentario tampoco fue alarmista. Sólo escribí que sin ver a la niña no me atrevía a decir nada, pero que si ella estaba visiblemente preocupada, ¿por qué esperar? y le pregunté si conocía algún Centro de Atención Temprana donde pudieran hacerle una valoración más exhaustiva. 
Para mí la preocupación de una madre debería ser sagrada, porque creo que la naturaleza las dota de una intuición especial para detectar cuándo algo no va bien. Yo no digo que, en este caso en concreto, la niña vaya a tener nada grave, ni mucho menos. Puede que no tenga nada, o que simplemente necesite unas sesiones de Fisioterapia o Psicomotricidad para mejorar su control postural. Si la miran y todo está dentro del desarrollo típico, estupendo. Si tiene algo que tratar, cuanto antes se empiece la intervención, mejor. Generalmente, los adultos no solemos esperar a hacernos mirar algo que nos preocupa, ¿por qué los niños deben esperar?...Creo que, en esta historia, la pediatra no actuó correctamente. O no debería haber alarmado a la mamá innecesariamente si creía que no tenía nada, o debería haberla derivado a otros especialistas (neurólogo, traumatólogo...) o a un Centro de AT para que le hicieran una valoración más concreta. Es cierto que en AT solemos tener lista de espera para plazas públicas, pero suele existir también (en algunos), la posibilidad de pedir una evaluación de forma privada (entiendo que no todos los padres se lo pueden permitir, pero es una opción que hay que dar). De ninguna manera quiero decir que haya que caer en la paranoia y si un niño no camina con 12 meses, hacer saltar todas las alarmas (entre otras cosas porque este ejemplo entraría dentro de la absoluta normalidad), de hecho siempre hay que tener en cuenta lo que se llaman rangos de dispersión, que se refiere a los plazos para que aparezcan determinadas habilidades. Por ejemplo, la sonrisa social aparece alrededor de las 6-8 semanas (es decir, con un rango de 2 semanas) y la marcha en cambio aparece entre los 10-18 meses, con un promedio alrededor de los 12-14 meses. Además, los rangos de aparición de cada hito van aumentando con la edad. Pero si unos padres llevan un tiempo inquietos por algún aspecto del desarrollo de su hijo y el pediatra les responde con tibieza, yo sí les aconsejaría que buscaran la opinión de otros profesionales formados en desarrollo infantil, en vez de pasar los días con la ansiedad de si se resolverá por si solo o si sus preocupaciones estarán más que justificadas, ¿no?...


16 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo contigo. En muchos casos, por consejos familiares o de amigos, se espera, porque es pronto, porque cada niño tiene su ritmo, etc. Pero una madre conoce mejor que nadie a su hijo, y cuando está preocupada o cree que algo no va bien, hay que buscar otra opinión o una posible solución cuanto antes.
    Por cierto, me encanta la foto!
    Un besito.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me pareció tan tierna...
      Un abrazo, guapa.

      Eliminar
  2. Cada niño es diferente y es cierto que los padres los conocen mejor que nadie. Me gusta tu blog. Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Susana y ¡bienvenida!
      Un beso para ti también.

      Eliminar
  3. Totalmente de acuerdo contigo. Creo que si una madre lleva tiempo preocupada por un tema, hay que escucharla. Que después no es nada grave...fantástico, pero mucho mejor poder prevenir (como tú dices, todo dentro de un orden y de sentido común). Seguro que ayudastes mucho a esa mami! Besotes!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La verdad es que dudé mucho en comentar o no, porque como mucha gente la animaba a esperar, no quería parece agorera, pero cuando me leyó sí que me lo agradeció. Ni siquiera sabía que AT también estaba para estos caso.
      Un beso.

      Eliminar
  4. Yo creo que si una madre se preocupa, hay que darle una respuesta clara, no decirla que espere porque estará intranquila todo ese tiempo.
    Si todo esta bien, genial, y si no hay que empezar a tratar cuanto antes mejor.
    De nada sirve que el entorno te diga que eres una exagerada porque eso hará que la madre se sienta aun peor.
    Tengo el caso de una amiga que empezó a tener determinados síntomas que la preocupaban y las demás con nuestra buena intención, intentábamos animarla diciendo que seguro que no era nada... pero si, era, y ademas importante. Desde entonces mi consejo no es decir "no sera nada", sino "si te preocupa ve a que te vean y saldrás de dudas".
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Claro que sí, Maribel, si algo nos preocupa, hay que hacerlo mirar cuanto antes.
      Un besito.

      Eliminar
  5. Que bonita foto, lo primero, jeje. Pues yo estoy preocupada por uno de mis niños, como ya sabes. Le han dado el alta en estimulación porque tienen una gran cola de niños qu elo necesitan más, así me lo confesó la chica. Normalmente les tienen más tiempo hasta estar seguras de que el niño a alcanzado la normalidad, pero claro también dependen de como está esta lista de espera si tienen más o menos presiones externas. Por ejemplo mi niña estubo por lo menos un mes de más y mi flaquito creo que le han dado el alta prematuramente, porque yo no le veo normalizado para nada. Me encuentro atada de pies y manos y no se qu ehacer. Tiene la revision de valoración en un par de meses y normalmente si les han dado el alta en las clases se guian por eso para decirte que ya está bien y dar carpetazo. Y yo me quedo intranquila y no se que más puedo hacer por él, sólo esperar que se nromalice sólo ocn la estimulación ciega que pueda darle yo y sus hermanos que tiran mucho de él.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿No te han dado pautas o actividades para trabajar en casa? de todas formas, ¿tienes posibilidad grabar o apuntar aquellas cosas que observes y que te preocupen para mostrárselo a tu terapeuta de referencia y que haga un informe?. Si vas a revisiones y detectan algo, supongo que tendréis prioridad para reiniciar tratamiento, ¿no?. En nuestro Centro, para beneficiarte de los tratamientos públicos tienes que tener necesidad, al menos, de dos disciplinas (fisio y estimulación, por ejemplo). Si sólo necesitan uno, no se considera "perfil de Atención Temprana" (qué mal suena, por favor) y algunos padres optan por llevarles a un tratamiento (logopedia por ejemplo) de forma privada o intentan que desde sanidad se les derive a otros recursos que no sean AT.
      Un beso.

      Eliminar
  6. Es verdad que es complicado saber cuando acudir a un especialista o no, cuando alarmarte o tranquilizarte, especialmente cuando se trata de criaturas tan pequeñas y dependentientes. Pero eso no es lo peor, lo peor es cuando el o la especialista al que acudes no es "profesional", y no lo digo porque no tenga estudios, que los tendrá, sino porque carezca de "cabeza, psicología, mano izquierda, intuición, sentido común, don de gente, empatía, conocimiento de la realidad y de los últimos avances médicos...". El comentarlo con otras personas que han podido vivir lo mismo que tú nos puede servir para cribar a estos "profesionales" que te pueden ¡joder! la vida o parte de ella. Y lo digo por experiencia, de un médico de un gran hospital de Madrid que nos aconsejó a lo bruto amputarle a pierna a nuestro hijo de cuatro meses para "evitarnos problemas" (sic). Hoy es un preadolescente con varias operaciones, pero con sus dos piernas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tienes toda la razón Ló, tan importante es no esperar como encontrar un buen profesional en el que confiar y bien formado en lo que te preocupa. Cada vez que me acuerdo de lo que os sucedió con vuestro hijo, me entran escalofríos...Bien dicen que el sentido común es "el menos común de los sentidos"...
      Un abrazo grande.

      Eliminar
  7. totalmente de acuerdo!!!

    ¿Por qué estar preocupado?... las preguntas tienen varias respuestas claras:

    -o están dentro del desarrollo típico, considerado "normalidad"
    -o están dentro del tiempo evolutivo considerado normal (cada niño tiene su ritmo de maduración y hay una franja de edad para cada hito evolutivo del desarrollo)
    -o tiene un desfase y hay que intervenir

    Desde el ámbito sanitario es demasiado frecuente la recomendación "hay que esperar"... y es un gran error.

    Me alegro de que comentases en el blog R., me imagino lo bien que se sintió esa mami al leerte, al menos diste orientación.

    Un besote!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El ámbito sanitario merece tantos post con material inflamable...bien lo sabemos, compañera.
      Un beso.

      Eliminar
  8. E1 prob1ema es que te tienes que fiar de 1o que te dicen y c1aro ahora tu con tu experiencia puedes discutir a un pediatra pero una persona sin estudios re1acionados pues para que te hagan caso en segun que cosas pues una tiene que ser muy pesada para que te desvien a un especia1ista y cuando te mandan pues c1aro en segun que edades sobretodo en pies no quieren hacer muchas cosa (Que supongo que no es 1o mismo pies torcidos que una atrofia).

    Y 1uego siempre esta 1a opcion de pagar para pedir una segunda opinión pero 1a verdad es que da mucha rabia sobretodo cuando te pi11a en un momento que no te 1o puedes permitir.

    Por cierto que me gusta toda 1a informacion que das y senci11a de entender.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Nieves, en primer lugar gracias por animarte a comentar.
      No hay que tener estudios para discutirle a un pediatra y si no te convence lo que te dice, siempre puedes pedir un cambio de especialista. De todas formas yo lo que intento expresar en el post de hoy es que, al igual que nosotros los adultos nos buscamos la manera de resolver aquéllo que nos preocupa, también deberíamos hacerlo con los niños, que no por el hecho de serlo tienen que esperar más.
      Un beso.

      Eliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...