jueves, 29 de marzo de 2012

Una tarde en las estrellas

Hace cuatro años, tuve la inmensa suerte de encontrarme en el centro de rehabilitación infantil donde trabajaba entonces, con la pequeña S. y sus extraordinarios papás. S. nació de manera inesperada y prematura mucho antes de la fecha prevista de parto. Como muchos grandes prematuros, su pronóstico vital y funcional era desolador. Sin embargo, no he conocido papás más entregados, implicados y enamorados de su hija, que M. y J. Es cierto que S. empezó a recibir diferentes terapias desde casi antes de que llegara el día oficial en el que estaba previsto que naciera, pero nadie me va a quitar de la cabeza que lo que realmente ha influido de manera definitiva en la evolución de esta niña, ha sido la actitud de los padres y el inmenso amor con el que siempre se han relacionado con ella, aun siendo plenamente conscientes de los grandes retos de su hija. Puede haber múltiples causas por las que un niño avance más o menos rápido y además siempre hay variables que no podemos controlar porque todavía hay muchísimos factores de la dinámica neuronal que se nos escapan. Pero en mi día a día, llevo mucho tiempo observando que la manera en la que unos papás afronten las necesidades de apoyo de sus hijos sí que puede influir, a veces, de una manera o de otra en todo  el universo emocional del niño y en su evolución. Ser testigo de procesos como los de la pequeña S. me hacen reafirmarme en mi teoría de que por muchas terapias que reciba el niño, si los papás no se sienten conectados con su hijo y no van juntos de la mano en el camino de los desafíos que tiene que afrontar, puede que mejore en algunas áreas pero es muy posible que fracase en otras y nos pasemos toda la vida preguntándonos inutilmente qué tratamiento falló. De ahí la importancia de que todos los profesionales del ámbito sociosanitario debamos esforzarnos por formarnos no sólo a nivel técnico sino también, por acoger a los papás de tal forma que se sientan acompañados en todo el delicado proceso de duelo.  Hace cuatro años, sólo los papás de S. apostaban porque saldría adelante y porque las únicas barreras que se encontraría en su vida sería las que ella misma se pusiera. Cuando la vi hace unos días recibirme en su casa con un contundente cuelga tu abrigo y aúpame, para después contemplarla dando sus primeros pasos sin ayuda alguna, consolidé mi idea de que si sus papás no hubieran mostrado esa manera de enfrentarse a las circunstancias con plena consciencia de la gravedad pero sin perder jamás la esperanza, esa pequeña no habría llegado hasta donde está hoy. Puedo imaginar lo doloroso de encontrarte ante una situación extrema como es la llegada de un bebé que no es igual al que esperabas o descubrir durante los primeros años de su vida que tiene alguna dificultad en su desarrollo, pero el motivo de traer la historia de S. aquí es transmitirles a todos esos papás que se encuentran en esos primeros momentos de incertidumbre y comprensible desaliento que no se rindan, que trabajen muy duro por ellos y por sus niños, que crean firmemente en que el futuro de sus niños puede cambiar siempre a mejor si luchan juntos por ello. Cuando ya por la noche regresaba a casa y pude contemplar en el cielo la brillante alineación de Júpiter y Venus que era visible durante esos días desde la Tierra, recordé que la historia personal de esta familia siempre ha estado ligada de alguna manera  a las estrellas, y no pude evitar pensar en lo orgullosos que deben de sentirse estos papás de tener una con tanta luz en sus vidas...



19 comentarios:

  1. Qué importante es la actitud en todos los ámbitos de la vida. ¡cuanto puede ayudar! Pero también cuanto desasosiego tener esa actitud y ver que no se producen avances.
    Qué duro
    Un beso para ti y para esa familia luchadora

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    1. Claro, ,claro, de ahí que haya que remarcar el "a veces" esta actitud influye muy positivamente. Por desgracia, en otras no es determinante. Un beso.

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  2. Sin duda, la actitud positiva, trae cosas positivas! Pero es cierto, que a veces puede ser tan frustrante, entregarte al 100% y no haya avances o resultados.
    Un saludo especial para esa familia de luchadores.
    Un besito!!

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    1. Es cierto. En cualquier caso, son situaciones durísimas. Ésta es la historia de S. Cada niño es un mundo. Nuestro cometido es estar ahí, al lado de cada familia incondicionalmente y sin juzgar.
      Un abrazo.

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  3. Ohhhhh, ¡mil gracias a Maribel por haberme brindado la oportunidad de llegar a tu blog!
    Qué bonitas palabras, qué bonitos sentimientos, qué bonita historia donde las haya... la magia del mundo sigue existiendo y sólo por ello doy gracias de pertenecer a él.
    Si tu blog pinta así de lindo, ¡cuenta conmigo para que me enriquezcas el espíritu!
    Un saludo!

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    1. Yo también he llegado a ti gracias a ese blog tan especial que tiene Maribel. Que sepas, que tus palabras me han emocionado.
      Un abrazo grande.

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  4. uf, no me imagino el dolor y la angustia de esos padres, pero al final todo ha salido bien.El amor hace cosas increibles. un saludo

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    1. Muchas veces sí que las hace sí...Un beso.

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  5. Si ese largo día a día que a los padres de S. no solo no les ha quitado las ganas de seguir, sino que se han visto gratificados por avances en la vida diaria de su hija, eso es un estímulo para todos aquellos que necesitan un empujoncito de fuerza y de aliento en su difícil tarea.Todo es posible.Mucho ánimo.

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  6. Te felicito por enésima vez, de verdad que eres una persona admirable, con una capacidad de empatizar desbordante y una manera de observar envidiable y una capacidad didáctica tremenda. Una verdadera PROFESIONAL de las que hace que los padres que hemos vivido experiencias duras con nuestros hijos podamos dormir tranquilos la mayoría de las noches. Y como profesional estoy completamente de acuerdo contigo en el papel tan importante que tiene la actitud de los padres siempre. Gracias por este blog, también.

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    1. Anda, anda, que me vas a hacer llorar :) Y de admirable nada, mis peques y papás como vosotros sí que tenéis mérito. Un abrazo ENORME!!!

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  7. Como madre de S.me siento más que halagada con todos vuestros comentarios. Es cierto que nadie daba un duro por ella, menos yo como madre y su padre, medio duro. Después me enteré que a los prematuros extremos como ella se les conocía como "bebes milagros" y doy fe que lo es, que hable, que ande 3-4 pasos sin apoyo, que se ria a carcajadas, que nos de besos y abrazos, que haga mucho de lo que hace es un "milagro" con ayuda de todos los que habéis contribuido a ello.
    No se si el secreto, por llamarlo de alguna forma para su evolución, es que la hemos tratado con toda la normalidad que hemos sido capaces a pesar de su situación, pero conscientes de sus limitaciones. Pero si ella no se rindió y siguió aferrándose a la vida a pesar de todo, nosotros no podemos por menos que estar a su altura y no rendirnos jamás.
    Se lo debemos a ella y a su gemela que no llegó viva al mundo.
    Cuando nos dices que somos extraordinarios nos sentimos sobrepasados, tanto su padre como yo intentamos hacer todo lo mejor posible por nuestra pequeña luchadora, que fue taaaan deseada, taaan esperada.
    No creo que hagamos nada diferente a lo que hace cualquier padre que ama con todo su corazón a los hijos que tiene, sean como sean. Nosotros entendemos así el amor hacia los hijos.
    Besos

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    1. No te digo nada, porque tengo los ojos hechos un río. Os quiero muchísimo. Lo sabéis.

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  8. Soy el papá de S. Hay otra cosa determinante: ¡Es una luchadora y no se rinde ante ningún obstáculo... (dentro de sus posibilidades)! Si quiere algo, no para hasta conseguirlo, tarde lo que tarde. Aún recuerdo la expresión de su cara cuando consiguió, después de meses de intentarlo, sentarse en el suelo y ver el mundo desde un palmo de altura.

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    1. Tienes toda la razón J., vuestra pequeña tiene una luz especial. Enhorabuena por esa familia tan increíble que habéis formando.
      Un abrazo.

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  9. Que bonita historia la de S y sus papas. Y tantos ejemplos como ellos en los que el amor y la fuerza por la superación consiguen romper todos los pronósticos.
    Besos

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    1. Ser testigo de historias así, es una de las cosas más bonitas de mi trabajo. Me alegro de que te haya llenado.
      Un abrazo.

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  10. ¡que bonito y que alentador...! ojalá todas las familias tuvieran esa luz, pues aunque parezca mentira...la transmiten a los hijos y eso es muy positivo aunque las posibilidades no sean todas las que deseamos.

    Un besote!

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