lunes, 18 de junio de 2012

Integración Sensorial (I)

La primera vez que escuché hablar de Integración Sensorial en un curso de Pediatría, me pareció súper fácil. Sin embargo, cuanto más voy profundizando en este enfoque de tratamiento, más consciente soy de que esto fue así porque en aquel momento no me enteré de absolutamente nada (tannn feliz en mi ignorancia...). La formación oficial de Integración Sensorial consta de cuatro cursos (de una semana de duración cada uno) y luego existen otros más o menos largos de temas específicos, que se pueden realizar sin tener necesariamente los anteriores, sobre cómo abordar diferentes cuestiones  (por ejemplo problemas de alimentación) desde esta perspectiva. El curso al que he dedicado toda la pasada semana es el primero de los cuatro y está dedicado sobre todo a la base neurofisiológica sobre la que se sustenta esta técnica. El segundo y el tercero es sobre el SIPT (una escala de evaluación estandarizada) y el cuarto es de tratamiento. En España, estos cursos sólo se imparten a terapeutas ocupacionales pero en otros países el primero de ellos, que además de los principios te explica cómo identificar cuándo un niño tiene problemas en el Procesamiento Sensorial, se abre a otros profesionales (médicos, fisios, maestros...) para que sepan en qué consiste un trastorno del Procesamiento Sensorial y a quién derivarlos (y creo que deberíamos tomar ejemplo de esta práctica, la verdad). Pero ¿qué es esto de la Terapia de Integración Sensorial?. Cuando hablamos de integración sensorial (con minúscula) como proceso neurofisiológico nos referimos a la habilidad de usar estrategias para organizar la sensación interna y externa para funcionar con éxito en la vida diaria y que implica complejos procesos del sistema nervioso. La Terapia de Integración Sensorial (con mayúscula), está basada en los estudios y la práctica clínica que inició Jean Ayres (una terapeuta ocupacional estadounidense que trabajaba con niños) durante los años 60-80 y que posteriormente han continuado desarrollando diversos autores. ¿En qué se basa?. Un niño que no tiene ningún problema, detecta, discrimina, modula, integra, y organiza los diferentes ínputs (entradas) sensoriales (visuales, táctiles...) que recibe del medio y da una respuesta adecuada en los diferentes contextos de su vida. Pero algunos niños tienen dificultades para realizar con éxito esta secuencia porque su sistema nervioso no procesa de forma adecuada la información. En Integración Sensorial se hace énfasis en los sistemas táctil (que tiene funciones protectivas y discriminativas e influye en la atención, el nivel de actividad, las destrezas motoras orales, el planeamiento motor y la destreza manual), propioceptivo (relacionado con el tono muscular generalizado, el nivel de alerta, la estabilidad articular, el control postural, el planeamiento y el uso de la mano) y vestibular (importante, entre otras cosas, para la estabilidad emocional, el control postural, el desarrollo del lenguaje y la coordinación motora bilateral) porque son los primeros en madurar, entregan información sobre el cuerpo y sus limitaciones e influyen en las interpretaciones de la información visual y auditiva. La idea central de esta Terapia es proporcionar y controlar la entrada sensorial (especialmente de estos sistemas) para que el niño, con su motivación intrínseca, genere respuestas adaptativas que integren las sensaciones de una manera funcional. La Terapia es más efectiva cuanto más dirige el niño sus propias acciones (aquí se encuentra una de las diferencias con otros enfoques como la estimulación multisensorial en la que el niño no es un sujeto tan activo de la intervención) y el terapeuta se adapta a su iniciativa para conseguir una respuesta adaptativa (que conlleve conseguir un reto y obtener un aprendizaje interesante. Por ejemplo, para un niño con autismo la respuesta adaptiva durante la sesión, sería conseguir la interacción social y el lenguaje, o para un niño con problemas en el planeamiento motor, poder subir y bajar de un columpio de manera adecuada). Para valorar si un niño tiene o no problemas de integración sensorial se le hace una evaluación exhaustiva a través de escalas, cuestionarios para los papás y diferentes observaciones estructuradas y no estructuradas. En base a los resultados, se hace un razonamiento clínico sobre qué sistema (o sistemas) pueden estar funcionando de forma inadecuada y posteriormente se le hace la propuesta de tratamiento a los padres que deberá incluir una serie de pautas para adaptar el ambiente del niño y facilitarle su desempeño ocupacional (explorar, jugar, tareas cotidianas, autocuidado, actividades escolares...). Creo que es de suma importancia explicarles a los papás qué relación existe entre este trastorno y la conducta que observamos en el niño para justificar la Terapia, porque las salas de Integración Sensorial suelen ser visualmente muy atractivas para los niños ya que constan de variados columpios, toboganes, y diferente equipamiento para realizar la intervención en un contexto de juego (de hecho, lo que hizo Jean Ayres, fue salir a los parques para observar cómo los niños buscaban información sensorial y llevar a la sala de tratamiento un ambiente parecido con unas medidas de seguridad especiales y que fomentara sobre todo los ínputs de los tres sistemas que he mencionado). Pero me pongo en la piel de unos papás que están desesperados porque, por ejemplo, la profesora de su hijo les cuenta que se sube por las paredes todos los días por el comportamiento del niño y que llegan a una sala así, y puedo entender que su fe en la terapeuta se tambalee. Por eso considero fundamental cuidar cómo se explican las cosas y establecer una buena alianza terapéutica desde un primer momento, con ésta o con cualquier otra técnica que utilicemos. Integración Sensorial no es la panacea (ningún tratamiento lo es), pero sí que quería hablar de ella en el blog (además de porque me encanta, logicamente) porque hay muchos niños que están sufriendo dificultades de aprendizaje y que son injustamente tratados de perezosos, ansiosos, distraídos, torpes...y en realidad padecen un trastorno con relacionado con el Procesamiento Sensorial que puede ser tratado con esta Terapia y mejorar su calidad de vida y la de su familia enormemente. Y luego están otras patologías que, aunque no deben tratarse exclusivamente con IS (como la parálisis cerebral, el autismo, o algunos síndromes, entre otras entidades) sí pueden cursar también con alteraciones sensoriales y hay que tenerlos presente a la hora de abordar su tratamiento. En la próxima entrada veremos diferentes signos que pueden indicarnos si un niño tiene problemas de integración sensorial. Por cierto, cómo os he echado de menos :)

Ejemplo de sala de Integración Sensorial (CEIB)







18 comentarios:

  1. Bienvenida a casa ;-) Todo en orden y esperandote. Un beso.

    ResponderEliminar
  2. Gracias por el articulo, es muy interesante y a mi me viene de perlas informarme mas sobre esto. Yo ahora ando apuntando todos los comportamientos "fuera de lugar" que tiene el pequeño porque cuando voy a consulta y me preguntan no recuerdo bien las cosas, los tiempos, las repeticiones y asi con todo apuntado creo que sera mas facil en la siguente revision y espero que me den algunas pautas para actuar con el peque porque muchas veces las situacion me supera y no se reaccionar bien. Gracias por estar ahi y por la informacion, estoy ansiosa de leerte mas entradas sobre este tema, un beso y bienvenida de nuevo!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy segura de que todos esos comportamientos responden a algo que lo desorganiza internamente. Seguramente teniéndolo presente y adaptando su ambiente, mejorará muchísimo. De todas formas, te he mandado la dirección de un centro de Vitoria, no sé qué tal te pillará. En lo que pueda ayudarte, desde la distancia, no dudes en decirme. Un besito.

      Eliminar
  3. Como siempre super interesante y educativo. ¡Me encanta tu trabajo! Un besote y "welcome back"!!!

    ResponderEliminar
  4. Tengo ganas de leer esa segunda parte, me he quedado con ganas de más!
    Y nosotros también te echábamos de menos ;)
    Muas!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya verás en agosto, que en la playa no voy a tener Internet. ¿Qué voy a hacer?sniff, sniff :(
      Un abrazo.

      Eliminar
  5. Bienvenida!
    Te he echado de menos, aunque te he descubierto por otros lares ;-) (me costó adivinar que eras tú, jeje)
    Un artículo muy interesante, como siempre. Admiro la pasión que pones en esto.
    Un besito.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que se me olvidó mandarte un mensaje para decírtelo y yo pensando, jop, ¿por qué no me agrega? jejeje. Ahora estaremos más conectadas si cabe. No me he olvidado ni un minutito de ti.
      Un besín.

      Eliminar
  6. Muchas gracias por tu explicación. Nunca había oído hablar de ello y me parece muy interesante.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La verdad es que en España no se oye mucho, por desgracia. Me alegro de que te haya gustado.
      Un beso.

      Eliminar
  7. Me alegra leerte de nuevo.
    Y como siempre con tanto que aportar y ayudarnos a aprender.
    Te iba a preguntar por los posibles signos para detectar estos problemas, pero ya he visto al final que nos lo va a contar en otra entrada.
    Estaré atenta.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí,lo he dejado para la próxima porque si no, me quedaba muy larga :)
      Un beso!

      Eliminar
  8. Espectacular... para una ignorante como yo.!!!!Gracias es muy didactico lo que has explicado

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si es que tendría que haber una carrera de Atención Temprana compañera, hay tantas técnicas por conocer...
      Un beso!

      Eliminar
  9. Me parece una entrada interesantísima, pero me la voy a tener que leer con calma más veces. Gracias por enseñarnos tantas cosas, te echábamos de menos.
    Besos.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...