viernes, 20 de julio de 2012

Sin rencores

Por la fatiga propia de tu enfermedad y porque empiezas a estar comprensiblemente hartito de todo, has llegado al Centro, una vez más, llorando desconsoladamente y con pocas ganas de bromas. Como ya te voy conociendo he aparcado aros, pelotas, picas y triciclos porque he captado claramente que hoy no estaba el horno para mucha sesión de Psicomotricidad. Me he sentado a tu altura y te he preguntado si querías hablarme sobre los motivos de tanta indignación. Entre sollozos me has contado que te ha dolido en el alma haber pasado castigado toda la tarde por una pelea con un compañero que, aunque ni buscabas ni empezaste, te ha acabado salpicando de lleno. No he querido sumarme al interminable rosario de reprimendas que has recibido hasta llegar a mí, porque bastante culpable te sentías ya por haber perdido el control, como para añadir más leña al fuego. Aunque reconozco que no he podido sentir cierta rabia por el trasto que le ha arreado un guantazo a mi niño. Cuando has encontrado la calma y se te ha olvidado el disgusto, has empezado a hablarme de lo contento que estás porque pronto será tu fiesta de cumpleaños. Te he preguntado a quién ibas a invitar y me ha extrañado que entre todos tus amiguitos, incluyeras al que te ha amargado todo el día en el campamento urbano y parte de la tarde. Como he pensado que quizá no te había entendido bien, te he preguntado si J. era el nene por el que te habían reñido hoy y me has dicho que sí, pero que mantenías tu invitación porque estabas seguro de que él, en el fondo, no quería pegarte y ya le habías perdonado. Tú sí que sabes apreciar las cosas de la vida que de verdad importan...




43 comentarios:

  1. Vaya lección terapeuta!!! Cuanto hay que aprender de los niños...de los niños y de ti, esa confianza, ese cariño, ese ponerte a su altura, ese aparcar el "trabajo" para entenderle, para que se desahogara, para que que se expresara, ese saber que es lo importante en cada momento y esa sensación de verlo renacer al momento. Un diez para ti, y otro diez para ese pequeño que sabe apreciar la vida sin rencores. Besitos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué linda eres, pero yo soy sólo una pequeña aprendiz. Ellos sí que son grandes...
      Un besito y feliz finde guapa :)

      Eliminar
  2. Ainssss! Cuánto tenemos que aprender.
    Un besazo y feliz finde.

    ResponderEliminar
  3. Qué gran ejemplo nos da este niño. Un beso.

    ResponderEliminar
  4. Desde luego cualquiera que esté cerca de un niño sabe que son grandes maestros y que de ellos uno aprende lo realmente importante de la vida...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, ellos saben vivir el momento.
      Un beso.

      Eliminar
  5. Como me gusta cuando nos acercas a esos momentos mágicos, de escuchar de verdad a los niños, de maravillarse con su bondad...Un besote y buen finde preciosa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y cómo me gusta a mí que te pases por aquí para compartirlos :)
      Feliz finde.
      Un beso.

      Eliminar
  6. cuantas cosas que nos enseñan los niños...y la leccion aprendida mas importante es que no vale la pena quedarse con la rabia y el rencor con mucho tiempo.....porque nada es tan importante cuanto nuestra felicidad. Gracias por compartir

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si estamos atentos, siempre nos dan grandes lecciones de vida.
      Un beso!

      Eliminar
  7. Si todos fuéramos capaces de saber perdonar, como lo ha hecho él... ! que sencillo sería todo en ésta vida !! cuanto tenemos que aprender de los niños, de su inocencia y de su capacidad de perdonar...
    Un beso guapa,y gracias por compartir con todos, esos momentos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que los adultos nos complicamos tanto la vida...
      Un beso!

      Eliminar
  8. Desde luego... ya no estoy embarazada y sigues dejándome las lágrimas en las puertas... tienes una sensibilidad tal que seguro que la sesión también dio grandes resultados!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues a veces es mucho más importante pararte a escucharlos que empezar a hacer terapia a toda costa y que sea un desastre. Tú también me emocionas a mí :)
      Un besote.

      Eliminar
  9. Una vez más me tocas el alma.
    Me encantan tus niños, me encantan todos los niños, y me encantas tú.
    Que los niños no dejen de ser niños y que tú no dejes de ser tú.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tú siempre emocionándome tanto...
      Un beso.

      Eliminar
  10. Deberíamos aprender mucho de él... Me encanta cómo lo vives, como siempre. Serás una mamá maravillosa.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si le conocieras te enamorarías de su mirada de inocencia.
      No me digas esas cosas, que me emociono :)
      Un besito guapa.

      Eliminar
  11. Pero qué niño más lindo! De verdad que me encanta tu labor. Si es que nos dan mil vueltas en muchas cosas. Yo no paro de aprender con el saltamontes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tienes un gran maestro, desde luego.
      Un besito.

      Eliminar
  12. Que mágico como ha pasado del sollozo por la reprimenda, a la ilusion por el cumpleaños y desde la ilusion ...al perdón! Y ha sido posible porque pudo vaciar su dolor porque tu estabas escuchando...sino quizas se le hubiera quedado dentro y se le hubieran formado pelotitas de rencor....que importante tu trabajo...y que importante escuchar :-)

    Carol(medesordeno)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso dicen, ¿no? que nos han dotado de dos orejas y una sola boca para escuchar más y hablar menos, jeje. Este niño es muy especial...bueno ¡cuál no lo es! :)
      Un besito y ¡bienvenida!

      Eliminar
  13. Madre mía, es que tenemos tanto que aprender de ellos. Y nosotros nos llamamos sus educadores! uffff si son ellos los que nos enseñan constantemente y con tanta sencillez. ;)
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente de acuerdo contigo, Yaneth.
      Un abrazo.

      Eliminar
  14. Que maravilloso sería que mantuviéramos esa capacidad de perdonar y olvidar tan rápidamente. Gracias por hacernos partícipes de estas pequeñas lecciones de sabiduría.
    Un beso preciosa

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Seguramente todo sería mucho más fácil...
      Feliz finde.
      Un abrazo.

      Eliminar
  15. Que gesto tan bonito.
    Tenemos tanto que aprender de los niños...

    ResponderEliminar
  16. Los mejores maestros, los niños. Todo un ejemplo.
    Besos

    ResponderEliminar
  17. Qué hermosa lección, gracias por compartir la anécdota! Parece que los adultos perdemos esa capacidad de pasar página sin más. Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿En qué momento perdemos todas esas cosas buenas?...
      Besitos.

      Eliminar
  18. Saber perdonar y no dejarse llevar por el rencor... Son unos verdaderos maestros. Luego la vida nos hace muchas veces volvernos duros y nos olvidamos de lo que nunca deberíamos olvidar...
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Parece difícil, pero ellos nos enseñan lo fácil que podría ser todo...
      Besos.

      Eliminar
  19. Creo que una de las cosas que mejor saben hacer los niños es perdonar y olvidar sin rencor, no sé en qué momento tal vez de la pre adolescencia o adelescencia comienzan a cambiar las cosas y llega el rencor a instalarse en el alma. Ojalá pudiésemos mantenernos tan originales y puros como este niño.

    Besotes!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Para que luego les atribuyan que son muy crueles...Yo tampoco sé en qué momento se nos va la olla, pero es una pena, la verdad.
      Un beso!

      Eliminar
    2. Supongo que en el momento en que nos sentimos muy, muy heridos y a nuestro alrededor vemos que tampoco se perdona.... no sé :(

      Eliminar
  20. Lo peor es que los adultos no aprendemos, aunque nos lo des mascadito, como en este caso. ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La verdad que no, somos bien cabezotas :)
      Besos.

      Eliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...