martes, 18 de septiembre de 2012

Sólo tu tiempo

En un momento en el que ando corriendo de un lado para otro como el conejito de Alicia en el País de las Maravillas, os traigo un cuento que habla precisamente de ese tiempo que tanto necesitamos para las cosas verdaderamente importantes de la vida. Desconozco el autor, pero hace mucho que viaja por el mundo y siempre que lo leo, me conmueve:

Cuentan que, una noche, cuando en la casa todos dormían, el pequeño Ernesto, de cinco años, se levantó de su cama y fue al cuarto de sus padres. Se paró junto a la cama del lado de su papá y, tirando de la colcha, lo despertó:
-¿Cuánto ganas papá? –le preguntó.
-Iiieee...¿Cómo? –preguntó el padre entre sueños.
-Que cuanto ganas en el trabajo.
-Hijo, son las 12 de la noche, vete a dormir.
-Sí, papi, ya me voy, pero tú, ¿cuánto ganas en tu trabajo?.
El padre se incorporó en la cama y en grito ahogado le ordenó:
-¡Te vas a la cama inmediatamente, ésos no son temas para que preguntes! ¡¡Y menos a medianoche!! –y extendió su dedo señalando la puerta.
Ernesto bajó la cabeza y se fue a su cuarto.
A la mañana siguiente, el padre pensó que había sido demasiado severo con su hijo y que su curiosidad no merecía tanto reproche. En un intento de reparar su error, durante la cena, el padre decidió contestarle:
-Respecto a la pregunta de anoche, Ernesto, yo tengo un sueldo de 2.800 euros, pero con los descuentos me quedan unos 2.200.
-¡Uhh!...¡Cuánto ganas papi! –contestó Ernesto.
-No tanto hijo, hay muchos gastos.
-Ahh...¿y trabajas muchas horas?.
-Sí hijo, muchas horas.
-¿Cuántas papi?.
-Todo el día, hijo, todo el día.
-Ahh –asintió el chico, y siguió-, entonces tienes mucho dinero, ¿no?.
-Basta de preguntas, eres muy chiquito para estar hablando de dinero.
Un silencio invadió la sala y, callados, todos se fueron a dormir.
Esa noche, una nueva visita de Ernesto interrumpió el sueño de sus padres. Esta vez traía un papel con números garabateados en la mano.
-Papi, ¿me puedes prestar cinco euros?.
-Ernesto...¡¡Son las dos de la mañana!! –se quejó papá.
-Sí, pero ¿me puedes...?.
El padre no le permitió terminar la frase.
-Así que éste era el tema por el cual estás preguntando tanto sobre dinero, mocoso impertinente. Vete inmediatamente a la cama antes de que te dé con la pantufla...Fuera de aquí...A la cama. Vamos.
Una vez más, esta vez puchereando, Ernesto arrastró los pies hacia la puerta.
Media hora después, quizá por la conciencia del exceso, quizá por la mediación de la madre o simplemente porque la culpa no lo dejaba dormir, el padre fue al cuarto de su hijo. Desde la puerta, lo escuchó lloriquear casi en silencio.
Se sentó en la cama y le habló:
-Perdóname por haberte gritado, Ernesto, pero son las dos de la madrugada, todo el mundo está durmiendo, no hay ningún negocio abierto, ¿no podías esperar hasta mañana?.
-Sí, papá –contestó el chico entre mocos.
El padre metió la mano en su bolsillo y sacó su billetera de donde extrajo un billete de cinco euros. Lo dejó en la mesita de luz y le dijo:
-Ahí tienes el dinero que me pediste.
El chico se enjugó las lágrimas con la sábana y saltó hasta su ropero. De allí sacó una lata y, de ésta, unas cuantas monedas de un euro. Añadió los cinco euros del resto y contó con los dedos cuánto dinero tenía.
Después, tomó el dinero entre las manos y lo puso en la cama frente a su padre que lo miraba sonriendo.
-Ahora sí –dijo Ernesto -, llego justo, nueve euros con cincuenta céntimos.
-Muy bien, hijo, ¿y qué vas a hacer con ese dinero?.
-¿Me vendes una hora de tu tiempo, papi?.


42 comentarios:

  1. Es genial!! Tendemos a caer en el error de que cuanto más trabajemos y más ganemos, mejor viviremos.
    Sin embargo, la mayoría de las veces, solo necesitamos tiempo.
    Un besote!

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    1. Eso se dice, que no es más feliz quien más tiene sino quien menos necesita, pero al final, se nos olvida :(
      Besucos!

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  2. y como conmueve... conozco muchos padres que pasan poco tiempo con sus hijos y esto no debería ser así... siempre hay que buscar hueco, pues es lo más maravilloso que puedes hacer con tu tiempo, estar con ti hij@

    gracias Raquel, estos días son un poco endemoniados. ánimo!!!

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    1. Eso da también para el controvertido debate de la conciliación, que en nuestro país parece más una utopía que un derecho.
      Eterno mes de septiembre, madre mía!!!!
      Besitos!

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  3. Uff, vaya cuentecito... Gracias por compartirlo, guapa!!!

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  4. Un cuento precioso!

    ¡¡Que verdad más grande!!. Los padres por intentar dar tanto a los hijos, dedican más horas al trabajo que a los peques. No debemos olvidarnos nunca de lo más importante son ellos!!!

    Besos

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    1. Además son los seres más generosos y desinteresados del mundo, porque lo dan todo sin pedir nada a cambio.
      Un besito.

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  5. Damos demasiada importancia al dinero, si que es verdad, que es necesario para vivir, pero para un niño, también es necesario ver que sus padres le prestan atención, que tienen un rato para jugar con ellos,que sus padres, no son solo esas personas que corren de un lado para otro casi sin verles !! en fin, lo triste del asunto, es que a veces y tal como esta la situación, y como la esclavitud, llegará a instalarse otra vez en nuestras vidas, en muchos casos no veremos a nuestros hijos, ya que no podremos salir de nuestros puestos de trabajo.
    Un beso guapa.

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    1. A mí cuando en Navidad me preguntan qué comprarles, siempre les digo que el mejor juguete de un niño son sus padres. Se suelen reír, pero es una cosa muy seria, ¿verdad?.
      Un besito.

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  6. Jooo que me vas a hacer llorar!! Si es que es cierto que cuando son pequeños sólo quieren estar contigo... Besos.

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    1. En nadie como en ellos vamos a encontrar en ese amor incondicional. Deberíamos valorarlo mucho más.
      Un besito.

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  7. Siempre nos decimos que el dinero no lo es todo, pero luego llegan las facturas a las que hay que hacer frente y ganar dinero te quita tiempo para disfrutar de la vida. Dejas de ver a los amigos, estás menos tiempo con tus hijos y un buen día te das cuenta de que el tiempo ha pasado y ya no lo puedes recuperar y has dejado por el camino muchas cosas importantes.
    Al fin y al cabo, lo que compartimos es T-I-E-M-P-O, con los que queremos.

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    1. Tienes toda la razón y sobre todo es muy importante tanto en cantidad como en calidad.
      Un besito.

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  8. Triste y lamentablemente cierto, me recuerda en cierto modo a la peli de Hood.

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    1. Tendré que verla entonces, no la conozco.
      Un besito.

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  9. Me ha encantado el cuento y me ha conmovido imaginarme al pequeño. Nos dan mucho más de lo que reciben, a ver si aprendemos a valorarlo.
    Un besazo y gracias por compartir!

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    1. Yo también lo visualizo claramente, también a ese papá que ha recibido una gran lección de sabiduría.
      Un abrazo!

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  10. Ooohhh...
    Es una pena que haya que recurrir a eso para poder estar con papá.

    Gracias por compartirlo.

    Un abrazo

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  11. Que bonito, me ha encantado, muestra la realidad de las cosas, es curioso el deseo con el que tenemos hijos y luego mucha gente los tiene como algo mas de su vida, no es mi caso, pero lo veo todos los días, gracias por compartirlo¡¡

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    1. Eso es algo que también me llama mucho la atención. Tantas personas deseándolo con toda su alma y no llegan y para otros, como si fuera un bien de consumo más...no lo puedo entender º_º
      Un beso.

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  12. Qué lección! A veces vamos tan estresados, queremos hacer tantas cosas pensando que así nos irá mejor, que nos nos damos cuenta de que al final no disfrutamos de nada. El tiempo con los hijos, tiempo de calidad, para hablar, jugar, reir... es el mejor regalos que podemos hacerles. Les va a durar toda la vida.

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    1. Sin duda. Y también deberíamos ser mucho más conscientes de lo importantísimos que son esos primeros años en el futuro desarrollo personal del niño.
      Un besito.

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  13. Qué gran verdad. El pobre niño sólo podía hablar con su padre de noche. Un beso.

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  14. Muy buen mensaje.
    Hacemos el esfuerzo muchas veces de sacar tiempo para otras cosas muchísimo menos importantes.
    Nuestros hijos no van a ser niños siempre, es ahora cuando nos necesitan.
    Besos

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    1. Tendríamos que hacer una seria revisión de nuestra escala de valores...
      Un beso!

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  15. Uff, que triste, pobre Enrnestito... me ha dado un escalofrío el final. Tendríamos que aprender todos de este cuento!
    Besotes linda!

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    1. Pone la carne de gallina. Sobre todo pensar cuantos "Ernestitos" estarán por el mundo...
      Un beso!

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  16. Es muy bonito y ¡cuanta verdad esconde!. Es cierto que muchas veces no nos damos cuenta que sacamos tiempo para todo, menos para lo realmente importante.
    Un besito.

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    1. Así es. Pero está en nuestras manos cambiar eso.
      Un beso!

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  17. Una nueva pedagógica LECCIÓN: clara, sencilla, directa.
    De nuevo mis respetos a mi joven enseñanta. Gracias. :)

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    1. Hoy hay que darle las gracias a Ernesto, yo sólo soy una aprendiz más que está de paso por aquí :)
      Un besito.

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  18. Valla ya estoy con los ojos nublados, no se que me haces... Este cuento yo también lo había leido más veces y mira, me sigo emocionando con el final, si soy una ñoña! jajajaj. besitos

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    1. Vaya cuadrilla que nos hemos juntado :)
      Un besito.

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  19. Pero si se me han saltado las lágrimas en los ojos.... Si me pasase eso, creo que me moriría :-(
    Creo que hay muchos Ernestitos por el mundo, y no sabes lo que me entristece... yo creo que lo tengo presente todos los días y espero NUNCA llegar a algo parecido.
    Gracias por la reflexión.

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    1. Se te hace un nudo en la garganta cuando lo lees. Sé que tú tienes muy presente la importancia de ese tiempo.
      Un besito.

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  20. Rá, me pregunta mi hijo que si el cuento es de Jordi Sierra i Fabra. ¿!?

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    1. Pues la primera vez que lo leí, estaba en un libro de Jorge Bucay y éste decía que desconocía el autor. Luego lo he visto en otros sitios, pero nunca han mencionado a Jordi. Ni idea, pero si lo dice tu hijo, seguro que es así :)
      Un besito para los dos.

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  21. Es triste...Ojalá mi Peque nunca necesite comprar mi tiempo para disfrutarme...
    Besitos!

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